La Guachimana es Finalista en los Premios T-incluye 2009

El jurado de los premios T-incluye a las páginas web más inclusivas de España ha elegido a 18 finalistas y dos menciones especiales por su labor para lograr una mayor visibilidad de las mujeres en Internet con la utilización de un lenguaje no sexista, entre un total de 101 candidaturas participantes.

Entre ellas LaGuachimana.org ha sido seleccionada como una de las más inclusivas de España. Uno de los objetivos de LaGuachimana.org es fomentar la utilización de un lenguaje más igualitario, especialmente en el derecho. El Proyecto LaGuachimana parte de su propio nombre el que, siendo de origen inglés, es un término adaptado a la realidad social sudamericana y de allí lo ha feminizado. Siendo el lenguaje el resultado de una construcción social está sujeto a cambios y si éstos están dirigidos hacia un trato igualitario hará más pacífica la convivencia social. La Campaña de premios como el de T-Incluye anima a páginas como éstas a seguir trabajando porque la igualdad sea entendida como una noción integral. La Guachimana parte de una hipótesis: desde la discriminación de las mujeres, se ha venido generando las otras formas de discriminación. Una de las raíces de la discriminación primigenia: contra las mujeres, está en el lenguaje. Esta discriminación no ha sido superada y así se ha plasmado en la “nueva” Sociedad de la Información. Las nuevas tecnologías están coadyuvando al mantenimiento y desarrollo de la brecha digital de género. T-Incluye es una muestra de la preocupación de los poderes públicos por hacer de la igualdad más efectiva para lo cual realizan acciones como las convocatorias de estos Premios.

A propósito del auge de la sociedad de la información y de la discriminación de las mujeres que conlleva a la brecha digital de género, conviene recordar que existe en y para la Red una “Declaración internacional”. Se trata de la Declaración de Independencia del Ciberespacio. El 8 de febrero de 1996, en Davos, Suiza, John Perry Barlow escribió la misma, en la que exhortaba a los gobiernos a no ejercer soberanía sobre el ciberespacio, definido por el mismo como "el nuevo hogar de la Mente". Tal como puede constarse en su texto, el lenguaje sexista es la base de esta Declaración. Además, su contenido e interpretación muestra crudamente el sistema patriarcal del ciberespacio y la defensa de un mundo concebido desde la discriminación por sexo y la desigualdad de mujeres y hombres. En su concepción de libertad y propiedad androcéntricos la citada Declaración de Independencia dice que el Ciberespacio está formado por transacciones, relaciones, y pensamiento en sí mismo, que “Estamos creando un mundo en el que todos pueden entrar, sin privilegios o prejuicios debidos a la raza, el poder económico, la fuerza militar, o el lugar de nacimiento”. Como puede verse, la discriminación por sexo está ausente en este texto. Nada ha cambiado en el ciberespacio.

Desde las Declaraciones de finales del siglo XVIII (En Estados Unidos y Francia) así como la primera del Ciberespacio, la discriminación de las mujeres ha estado y está presente. Ello es una muestra que el mundo sigue siendo el mismo. El discurso de que Internet ofrece perspectivas de progreso e igualdad no es cierto. Así sucedió con la Ilustración que en su momento prometió la democratización del conocimiento, sin embargo, la discriminación por sexo y raza que sustentaron al pensamiento Ilustrado impidieron el disfrute de derechos a las mujeres y a las personas no blancas ni propietarias. De ahí que en el seno de la misma Ilustración sugieran voces de mujeres que criticaron el carácter patriarcal y racista de los ilustrados y en consecuencia Olimpia De Gouges redactó la Declaración de Derecho de la Mujer y la Ciudadana de 1791, posteriormente en 1848 en Estados Unidos, las mujeres que reivindicaban el voto femenino así como la abolición de la esclavitud publicaron la Declaración de Seneca Falls o Declaración de Pareceres. A día de hoy, esta desigualdad estructural se repite en el ciberespacio. Somos las mujeres las que tenemos la obligación política, como ciudadanas, de hacer nuestra Declaración donde se incorpore la igualdad real de mujeres y hombres. En una nueva Declaración del Ciberpacio redactada por mujeres y hombres debe incorporarse la cláusula de prohibición de discriminación por sexo. Las mujeres tienen derecho a la participación en todos los ámbitos de la vida al igual que los hombres. Las mujeres tienen que participar en las decisiones más importantes para la humanidad. La humanidad está formada por mujeres y hombres y el hogar de la mente también. Por tanto, urge corregir el texto de la Declaración del Ciberespacio. De lo contrario, las nociones del contrato social y la soberanía en el mundo de la mente, es decir, en el ciberespacio,  seguirá siendo patriarcal, violento y extremadamente desigualitario.